Cómo se manipula un cajero automático para robar los datos de la tarjeta

La banda magnética de la tarjeta o el La La La de Masiel

Imagen: Guardia Civil (@guardiacivil)

La banda magnética de la tarjeta almacena los datos en estático de la misma, es decir, que estos datos están escritos de forma casi tan clarita como la letra del La La La de Massiel. Pues bien, cuando salieron las primeras tarjetas, los ciberdelincuentes diseñaron unos artilugios que, camuflados en datáfonos y cajeros automáticos, son capaces de interceptarlos en el momento en que se procesa el pago o se utiliza el cajero. ¡ZAS! Ése es el momento en que nos clonan la tarjeta sin que nos demos cuenta, pero, para más inri, en el cajero había una microcámara camuflada enfocando el teclado que ha captado el PIN o, el mismo teclado estaba manipulado para grabarlo.

Éste fue un método de robo de datos tan extendido en América que llegó a causar grandes pérdidas, que migró a Europa y que obligó a tomar nuevas medidas de seguridad sobre las tarjetas. Aunque hoy en día está bastante controlado en nuestro país, no por ello debemos bajar la guardia. De hecho, tanto la Guardia Civil como la Policía Nacional siguen alertando sobre él a día de hoy.

Hay que tener en cuenta, además, que hasta el mismo comercio se puede ver involucrado en el fraude sin ser consciente de ello, dado que pueden cambiar su datáfono por otro manipulado en un momento de descuido.

CONCLUSIÓN: Evitar usar la banda magnética de la tarjeta para procesar pagos con TPV o sacar dinero del cajero, si podemos hacerlo. Si no, inspeccionar el terminal de arriba abajo para detectar posibles saqueos, en especial las ranuras de inserción y el teclado y, aunque estemos solos en el cajero, no haremos el ridículo tapando el teclado en el momento de marcar el PIN.

Desde la perspectiva de seguridad del comercio, es importante señalar que la banda magnética es el mecanismo más utilizado para grabar los datos de tarjetas obtenidos de forma fraudulenta. Es decir, los ciberdelincuentes muy probablemente pagarán al comercio haciendo uso de la banda magnética de una tarjeta falsa. Tanto es así, que muchos negocios no admiten este método de pago aunque el datáfono lo permita.

Aunque este método de pago está en desuso en todo el mundo, lamentablemente, algunos cajeros y datáfonos lo mantienen porque es la alternativa para tarjetas que tienen el chip dañado, o que pertenecen a países donde la tecnología del chip todavía no se ha extendido.

Por el mismo motivo, el banco también la mantiene en la tarjeta como alternativa en caso de que el chip se dañe, o para usarla en el extranjero, en comercios que sólo te ofrezcan esta opción.

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