Negro Luna
Deja la cartera en casa. Con Rikki pagas con solo con un toque, sin batería y sin móvil. Tan ligero que puesto, ni lo notas. Ejemplo — metacampo "Descripcion corta"
¿Cuál es mi talla?
Mide tu dedo con un hilo o cinta de papel
| cm | Talla Rikki | Talla española |
|---|---|---|
| 5,4 | 5 | 9 |
| 5,7 | 6 | 12 |
| 6,0 | 7 | 15 |
| 6,3 | 8 | 17 |
| 6,6 | 9 | 20 |
| 6,9 | 10 | 22 |
| 7,2 | 11 | 25 |
| 7,5 | 12 | 27 |
| 7,8 | 13 | 30 |
| 8,1 | 14 | — |
| 8,3 | 15 | — |
- Medidor de tallas gratis incluido
- Cambio de talla sin coste durante 14 días
- Garantía de funcionamiento (3 años)
¿Por qué elegir el anillo de pago Rikki?Ejemplo — metacampo "Beneficios"
Sin batería ni cables
Sales sin cartera ni móvil y no te falta nada: el anillo lleva tu tarjeta encima todo el día y funciona sin batería, así que nunca hay que cargarlo ni acordarte de él.
Sumergible hasta 50 metros
Te metes al mar, a la piscina o bajo la lluvia sin pensarlo: es sumergible hasta 50 metros, no hace falta quitártelo nunca.
Bloqueo instantáneo desde la App
Si lo pierdes, no es como perder la cartera: lo bloqueas al momento desde la app de Rikki, sin cancelar tarjetas ni llamar al banco.
Pesa solo 2 gr
Pesa 2 gr y mide 2.3 mm de grosor: se lleva como un anillo normal, no como un gadget que abulta.
Chip bancario certificado
El chip está certificado por Visa y Mastercard, no es un NFC genérico: es un medio de pago bancario real, aceptado igual que tu tarjeta en cualquier datáfono contactless.
Soporte y compatibilidad
¿Tu banco no es CaixaBank, Revolut, Imagin, Unicaja o Klarna? Vincúlalo con la tarjeta puente Curve. Si algo no sale a la primera, tienes soporte en español 24/7 por WhatsApp.
“Anillos que permiten pagar con un simple gesto en cualquier parte del mundo” — Cita destacada en prensa
Vas a la playa, sales a correr, o simplemente sales "solo a comprar el pan" y acabas cargando con cartera, móvil y llaves porque nunca sabes qué vas a necesitar. Con Rikki sales solo con la mano. Lleva dentro un chip certificado por Visa y Mastercard: tocas el datáfono con el puño cerrado y pagas, igual que con tu tarjeta, pero sin sacar nada del bolsillo.
Está hecho de Cerámica y resina de grado médico (resistente a arañazos y golpes habituales), tiene un ancho de 6 mm y pesa solo 2 gr con 2.3 mm de grosor — se siente como un anillo, no como un aparato. No lleva batería ni se carga nunca: funciona el primer día y el día mil igual. Y como es sumergible hasta 50 metros, te lo dejas puesto en la ducha, la piscina o el mar sin pensarlo dos veces.
A diferencia de la cartera o el móvil, perder el anillo no significa perder el control de tu dinero. Rikki no guarda ni transmite los datos reales de tu tarjeta: cada pago genera un token que caduca al terminar la transacción. Si lo pierdes, lo bloqueas al momento desde la app, sin tener que cancelar ninguna tarjeta ni pasar por el banco.
Muchos clientes cuentan lo mismo: al principio cuesta encontrar el punto exacto del datáfono, y algunos necesitan un par de intentos para coger el truco. Una vez lo pillan, dicen que "funciona correctamente" y se convierte en su forma de pagar del día a día.
Si alguna vez has rebuscado la cartera en la playa, en el gimnasio o corriendo hacia el metro, prueba a llevar el pago puesto en la mano. Elige tu talla y empieza a pagar con un gesto.